SANTUARIOS ENCUMBRADOS
Y PUEBLOS ANTIGUOS DE GRAN BELLEZA 

En Cataluña hay una serie de aldeas que se han conservado prácticamente tal y como eran hace 500 años. Las casas son de piedra, con portales con grandes dinteles y ventanas de gran belleza. También existen muchas masías fortificadas. Las calles empedradas, empinadas, de trazado irregular, sombrías... le confieren a estos pueblos un aire del pasado, nostálgico e introspectivo, como si el tiempo se hubiera detenido hace siglos.  

Encumbrados en la cima de un pico rocoso, en el borde de un risco vertiginoso, enclavados en un collado o sumidos un circo glaciar, en Cataluña hay también una multitud de Santuarios de Devoción a la Virgen ("Santuarios Marianos"). Todos ellos tienen en común que se veneran las "Mares de Déu Trobades" (Madres de Dios Encontradas): tallas de madera que, según cuentan las respectivas leyendas, fueron halladas por un pastor gracias a la ayuda de un animal, normalmente un  buey. La devoción a la Virgen ha tenido siempre un carácter muy popular en estas tierras. La proliferación de imágenes marianas, esculpidas con un mismo patrón, se desarrolló desde finales del siglo XI y alcanzó el máximo esplendor de mediados del siglo XII a mediados del siglo XIII.  

La salida se diseña a tu medida y puede alternar, a tu gusto, las visitas a los Santuarios con los paseos por esos tranquilos y antiguos pueblos. Combinando los trayectos en vehículo con los paseos, podremos visitar los santuarios y disfrutar de unas cautivadoras panorámicas con el paisaje a nuestros pies. Caminaremos también por calles lóbregas y empinadas de aldeas que han logrado resistido el embate uniformizador de nuestros tiempos.  

El guía es una persona entendida en historia y arte de los Santuarios y de los pueblos antiguos y, además, con conocimientos profundos de la geografía, la flora, la fauna, los hábitats y los usos humanos tradicionales y modernos de la zona a descubrir.